En algunas instalaciones robotizadas, existen robots que se desplazan de forma autónoma siguiendo líneas marcadas en el suelo. Para el transporte robotizado, entre distintas dependencias, se utilizan líneas de diferentes colores según su destino.
Los módulos sigue-líneas están compuestos por dos sondas; cada una tiene un emisor y un receptor de infrarrojos. La cantidad de luz reflejada dependerá del color de la superficie sobre la que se refleja. Sabiendo que colores oscuros absorben la luz y los claros la reflejan, se puede predecir el color de la superficie sobre la que se encuentra cada una de las sondas.